{"id":198,"date":"2008-09-07T13:38:24","date_gmt":"2008-09-07T11:38:24","guid":{"rendered":"http:\/\/enredandopalabras.es\/blog\/enredandopalabras\/2008\/09\/07\/releyendo-a-ruben-dario\/"},"modified":"2008-09-09T13:51:55","modified_gmt":"2008-09-09T11:51:55","slug":"releyendo-a-ruben-dario","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/?p=198","title":{"rendered":"Releyendo a Rub\u00e9n Dar\u00edo"},"content":{"rendered":"<p><object><embed src=\"http:\/\/enredandopalabras.es\/blog\/enredandopalabras\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/rdario.swf\"  width=\"425\" height=\"355\" loop=\"1\" quality=\"high\" pluginspage=\"http:\/\/www.adobe.com\/go\/getflashplayer\" type=\"application\/x-shockwave-flash\" menu=\"false\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p>Ruben Dar\u00edo es, sin asomo de duda, uno de mis poetas imprescindibles. Tendr\u00eda que remontarme a las tardes de invierno de mi cada vez m\u00e1s lejana infancia, cuando, como un juego mnemot\u00e9cnico, mi abuela pronunciaba las palabras m\u00e1gicas <em>\u00abJuventud, divino tesoro&#8230;\u00bb, <\/em>y yo deb\u00eda contestar <em>\u00abya te vas para no volver&#8230;\u00bb<\/em>, y ella, con una sonrisa de secreta satisfacci\u00f3n continuaba \u00bb <em>cuando quiero llorar no lloro&#8230;<\/em>\u00ab, y yo, para que su satisfacci\u00f3n fuera completa, respond\u00eda <em>\u00aby a veces lloro sin querer&#8230;\u00bb<\/em>.<br \/>\n Unos a\u00f1os despu\u00e9s, en los \u00faltimos cursos de EGB, D. Antonio ( un profesor delgado, con un marcado acento sevillano y una inclinaci\u00f3n ciertamente tendenciosa a pedir \u00abvoluntarios\u00bb) se acerc\u00f3 a mi pupitre y, se\u00f1alando con su dedo \u00edndice mi libro abierto, dijo: \u00ablea jovencita, lea\u00bb. Tembl\u00f3 mi voz con los primeros versos de la <em>Sonatina<\/em> ( \u00ab<em>la princesa est\u00e1 triste<\/em>&#8230;\u00bb), pero, a medida que avanzaba en la lectura, la sonoridad de aquellas palabras me envolv\u00eda y al llegar a la <em>\u00abhipsipila que dejo la cris\u00e1lida\/ la princesa est\u00e1 triste, la princesa est\u00e1 p\u00e1lida<\/em>&#8230;\u00bb, el ritmo me hab\u00eda embriagado completamente, y la secreta belleza de aquellas esdr\u00fajulas  me hab\u00eda conquistado para siempre.<br \/>\nA\u00f1os despu\u00e9s hice m\u00edo aquel dec\u00e1logo po\u00e9tico que precede a su obra <em>El canto errante<\/em>:  <em> \u00abLa poes\u00eda existir\u00e1 mientras exista el problema de la vida y de la muerte. El don del arte es un don superior que permite entrar en lo desconocido de antes y en el ignorado de despu\u00e9s, en el ambiente del ensue\u00f1o o de la meditaci\u00f3n. Hay una m\u00fasica ideal como hay una m\u00fasica verbal. No hay escuelas; hay poetas. El verdadero artista comprende todas las maneras y halla belleza bajo todas las formas. Toda la gloria y la eternidad est\u00e1n en nuestra conciencia\u201d.<br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 de su mistificada imagen de esteta decadente, de poeta preciosista, Rub\u00e9n Dar\u00edo es un poeta prometeico de la modernidad; un incansable buscador del fuego y la palabra; un creador en eterna lucha contra lo inefable. Su  profunda angustia existencial, su anhelo y su necesidad de descifrar el enigma, de encontrar la ARMON\u00cdA que pudiera salvarle del nihilismo, impregnan toda su obra, y se hace m\u00e1s patente a partir de <em>Cantos de vida y esperanza<\/em>. Los versos de su \u00abautorretrato art\u00edstico y vital\u00bb nos desvelan un alma sensible, atormentada y rebelde , que sufre los embates de la incipiente sociedad moderna (con su individualismo competitivo, y su desaforada carrera hacia la bonanza econ\u00f3mica, dejando a un lado todo aquello que no fuera potencialmente productivo), as\u00ed como la terrible orfandad espiritual a la que se enfrenta el hombre del siglo XX. <\/p>\n<p><em>Yo soy aqu\u00e9l que ayer no m\u00e1s dec\u00eda<br \/>\nel verso azul y la canci\u00f3n profana,<br \/>\nen cuya noche un ruise\u00f1or hab\u00eda<br \/>\nque era alondra de luz por la ma\u00f1ana.<br \/>\n(&#8230;)<br \/>\nYo supe de dolor desde mi infancia;<br \/>\nmi juventud&#8230; \u00bffue juventud la m\u00eda?<br \/>\nsus rosas a\u00fan me dejan su fragancia,<br \/>\nuna fragancia de melancol\u00eda&#8230;<br \/>\n(&#8230;)<br \/>\nEn mi jard\u00edn se vio una estatua bella;<br \/>\nse juzg\u00f3 m\u00e1rmol y era carne viva;<br \/>\nuna alma joven habitaba en ella,<br \/>\nsentimental, sensible, sensitiva.<br \/>\n(&#8230;)<br \/>\nLa torre de marfil tent\u00f3 mi anhelo;<br \/>\nquise encerrarme dentro de m\u00ed mismo,<br \/>\ny tuve hambre de espacio y sed de cielo<br \/>\ndesde las sombras de mi propio abismo.<br \/>\n(&#8230;)<br \/>\nY la vida es misterio; la luz ciega<br \/>\ny la verdad inaccesible asombra;<br \/>\nla adusta perfecci\u00f3n jam\u00e1s se entrega,<br \/>\ny el secreto ideal duerme en la sombra.<br \/>\n(&#8230;)<br \/>\nLa virtud est\u00e1 en ser tranquilo y fuerte;<br \/>\ncon el fuego interior todo se abrasa;<br \/>\nse triunfa del rencor y de la muerte,<br \/>\ny hacia Bel\u00e9n&#8230; \u00a1La caravana pasa!<\/em><\/p>\n<p>Cuando me siento triste y vienen a tentarme las grises \u00absombras del abismo\u00bb, cuando las respuestas no acuden una vez formuladas las eternas preguntas, entonces recuerdo la \u00faltima estrofa  de su poema \u00abNocturno\u00bb, y dejo que sus versos se enreden entre mis dedos y los repito, lentamente, dej\u00e1ndome envolver por sus \u00abdivinas palabras\u00bb :<\/p>\n<p><em>Todo esto viene en medio del silencio profundo<br \/>\nen que la noche envuelve la terrena ilusi\u00f3n,<br \/>\ny siento como un eco del coraz\u00f3n del mundo<br \/>\nque penetra y conmueve mi propio coraz\u00f3n.<\/p>\n<p> <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ruben Dar\u00edo es, sin asomo de duda, uno de mis poetas imprescindibles. Tendr\u00eda que remontarme a las tardes de invierno de mi cada vez m\u00e1s lejana infancia, cuando, como un juego mnemot\u00e9cnico, mi abuela pronunciaba las palabras m\u00e1gicas \u00abJuventud, divino tesoro&#8230;\u00bb, y yo deb\u00eda contestar \u00abya te vas para no volver&#8230;\u00bb, y ella, con una &hellip; <a href=\"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/?p=198\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abReleyendo a Rub\u00e9n Dar\u00edo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-198","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=198"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/198\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}