{"id":213,"date":"2008-09-19T11:35:56","date_gmt":"2008-09-19T09:35:56","guid":{"rendered":"http:\/\/enredandopalabras.es\/blog\/enredandopalabras\/2008\/09\/19\/cernuda-y-la-dialectica-de-los-contrarios\/"},"modified":"2008-09-19T11:35:56","modified_gmt":"2008-09-19T09:35:56","slug":"cernuda-y-la-dialectica-de-los-contrarios","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/?p=213","title":{"rendered":"Cernuda y la dial\u00e9ctica de los contrarios."},"content":{"rendered":"<p><\/a><object><embed src=\"http:\/\/enredandopalabras.es\/blog\/enredandopalabras\/wp-content\/uploads\/2008\/09\/cernuda.swf\"  width=\"425\" height=\"355\" loop=\"1\" quality=\"high\" pluginspage=\"http:\/\/www.adobe.com\/go\/getflashplayer\" type=\"application\/x-shockwave-flash\" menu=\"false\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p><em>\u00abTodo lo que es hermoso tiene su instante y pasa&#8230;\u00bb<\/em> L. Cernuda<\/p>\n<p>Leer a Cernuda es siempre un motivo de j\u00fabilo po\u00e9tico, una oportunidad para reafirmarnos en el poder transformador de la <em>Poes\u00eda<\/em>. Por muchas veces que nos hayamos acercado a sus versos, por mucho que algunos est\u00e9n grabados en nuestra memoria, siempre queda un momento para el asombro. As\u00ed siguen sorprendi\u00e9ndonos su dominio de la imagen on\u00edrica, su ruptura con los viejos moldes sin renunciar del todo a la mejor tradici\u00f3n, su conocimiento de los cl\u00e1sicos, los rom\u00e1nticos, los vanguardistas. Con \u00e9l descubrimos de nuevo la poes\u00eda pastoril, basada en di\u00e1logo ontol\u00f3gico del poeta con la naturaleza en un vano intento de superar la dualidad, la imposible dial\u00e9ctica de los contrarios: realidad y deseo, arte y naturaleza, amor y muerte, memoria y olvido, libertad y prohibici\u00f3n, placer y sufrimiento. Todos ellos vertebran la poes\u00eda cernudiana dot\u00e1ndola de unidad dentro de sus distintas etapas.<br \/>\nCon \u00e9l redescubrimos a B\u00e9cquer. Un B\u00e9cquer oscuro y enigm\u00e1tico, que se aleja de la visi\u00f3n edulcorada y f\u00e1cil del poeta amoroso de la adolescencia.<br \/>\n<strong>Donde habite el olvido,<br \/>\nEn los vastos jardines sin aurora;<br \/>\nDonde yo s\u00f3lo sea<br \/>\nMemoria de una piedra sepultada entre ortigas<br \/>\nSobre la cual el viento escapa a sus insomnios.<br \/>\n(&#8230;)<br \/>\nDonde penas y dichas no sean m\u00e1s que nombres,<br \/>\nCielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;<br \/>\nDonde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,<br \/>\nDisuelto en niebla, ausencia,<br \/>\nAusencia leve como carne de ni\u00f1o.<br \/>\nAll\u00e1, all\u00e1 lejos;<br \/>\nDonde habite el olvido.<\/strong><br \/>\nL. Cernuda<br \/>\n\u00ab<em>Donde habite el olvido\u00bb<\/em> nos recrea un poema de B\u00e9cquer ciertamente estremecedor y cuyos \u00faltimos versos rezan as\u00ed:<br \/>\n<strong>\u00ab&#8230;en donde est\u00e9 una piedra solitaria,<br \/>\nsin inscripci\u00f3n alguna,<br \/>\ndonde habite el olvido,<br \/>\nall\u00ed estar\u00e1 mi tumba.\u00bb<br \/>\n <\/strong><br \/>\n<em>Donde habite el olvido<\/em> y <em>Los placeres prohibidos<\/em> llegaron a m\u00ed como un regalo. Una de esas lecturas que te despiertan los sentidos y cambian para siempre tu percepci\u00f3n del mundo y del amor: \u00ab<strong>No es el amor quien muere,\/ somos nosotros mismos<\/strong>(&#8230;)\u00bb.<br \/>\nCuando uno tiene apenas veinte a\u00f1os y deja palpitar su coraz\u00f3n en el entorno hostil de los amores juveniles, \u00e9ste ( protegido hasta entonces en el calor del hogar y la inocencia adolescente) no puede por menos que tiritar de fr\u00edo. Y en esa helada estepa del desamor, las palabras de Cernuda nos cobijan, nos envuelven, nos abrazan. Y nos sentimos un poco menos solos, un poco menos heridos, un poco reconfortados en esa extra\u00f1a suerte de regodeo que proporciona  reconocernos en el dolor ajeno, e identificarnos plenamente con ese poema que parece escrito s\u00f3lo para nosotros en ese preciso instante en que leemos &#8230;<strong>\u00bb si el hombre pudiera decir lo que ama,\/ si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo\/ como una nube en luz\u00bb<\/strong>.<br \/>\nEn la lectura po\u00e9tica s\u00f3lo estamos nosotros, los lectores. Reconoci\u00e9ndonos, reencontr\u00e1ndonos, volando alto para hundirnos despu\u00e9s en las profundidades de nuestro propio infierno. Cuando leemos poes\u00eda no hay evasi\u00f3n posible, no hay ficci\u00f3n; s\u00f3lo vida, belleza, misterio, conocimiento, risa, llanto, dolor, ira, rabia, deseo, nostalgia o armon\u00eda. En fin, todo lo humano cabe en un solo verso.<\/p>\n<p><strong>Cuando en d\u00edas venideros, libre el hombre<br \/>\ndel mundo primitivo a que hemos vuelto<br \/>\nde tiniebla y de horror, lleve el destino<br \/>\ntu mano hacia el volumen donde yazcan<br \/>\nolvidados mis versos, y lo abras,<br \/>\nyo s\u00e9 que sentir\u00e1s mi voz llegarte,<br \/>\nno de la letra vieja, mas del fondo<br \/>\nvivo en tu entra\u00f1a, con un af\u00e1n sin nombre<br \/>\nque t\u00fa dominar\u00e1s. Esc\u00fachame y comprende.<br \/>\nEn sus limbos mi alma quiz\u00e1 recuerde algo,<br \/>\nY entonces en ti mismo mis sue\u00f1os y deseos<br \/>\nTendr\u00e1n raz\u00f3n al fin, y habr\u00e9 vivido<\/strong><br \/>\nLuis Cernuda, <em>Como quien espera al alba<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>PD. Ver una <a href=\"http:\/\/enredandopalabras.es\/blog\/enredandopalabras\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/autores.swf\">presentaci\u00f3n sobre la poes\u00eda del 27<\/a> que realic\u00e9 hace unos a\u00f1os y con la que inaugur\u00e9 este blog. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abTodo lo que es hermoso tiene su instante y pasa&#8230;\u00bb L. Cernuda Leer a Cernuda es siempre un motivo de j\u00fabilo po\u00e9tico, una oportunidad para reafirmarnos en el poder transformador de la Poes\u00eda. 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