{"id":373,"date":"2009-05-17T08:42:33","date_gmt":"2009-05-17T06:42:33","guid":{"rendered":"http:\/\/enredandopalabras.es\/blog\/enredandopalabras\/2009\/05\/17\/una-historia\/"},"modified":"2009-05-17T14:44:12","modified_gmt":"2009-05-17T12:44:12","slug":"una-historia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/?p=373","title":{"rendered":"Una historia&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><object><embed src=\"http:\/\/enredandopalabras.es\/blog\/enredandopalabras\/wp-content\/uploads\/2009\/05\/historia.swf\"  width=\"425\" height=\"355\" loop=\"1\" quality=\"high\" pluginspage=\"http:\/\/www.adobe.com\/go\/getflashplayer\" type=\"application\/x-shockwave-flash\" menu=\"false\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p>\u00abDe todas las historias de la historia<br \/>\nla m\u00e1s triste, sin duda, es la de Espa\u00f1a&#8230;\u00bb<br \/>\nJ.Gil de Biedma<\/p>\n<p>Con una mano apartando apenas la cortina, Carmen miraba la calle con una profunda sensaci\u00f3n de abatimiento. Deb\u00eda estar contenta, o al menos tranquila, aliviada si acaso: la guerra hab\u00eda terminado, los hombres volver\u00edan a casa, la vida retomar\u00eda la rutina de las peque\u00f1as cosas&#8230; Pero no era capaz, un gris presentimiento de desgracia infinita  hab\u00eda anidado en ella. Fuera no paraba de llover, y un extra\u00f1o invierno se hab\u00eda apoderado de aquella incipiente primavera.<br \/>\nEn la radio no dejaba de sonar m\u00fasica militar y proclamas de victoria y optimismo. Se acab\u00f3, ya nada pod\u00edan hacer por la rep\u00fablica; moribunda ya desde hac\u00eda meses, ahora agonizaba en las fronteras de Francia y en los puertos de Alicante y San Sebasti\u00e1n.<br \/>\nSali\u00f3 de casa, despu\u00e9s de discutir con su madre sobre la conveniencia o no de hacerlo. Pero si hab\u00eda salido bajo las bombas y las balas&#8230; \u00bfpor qu\u00e9 no ahora que se hab\u00eda decretado la paz? Pues por eso, hija, precisamente por eso. Y se hab\u00eda ido rumiando un no te f\u00edes de nadie, envuelta en su viejo chal.<br \/>\nTom\u00f3 la direcci\u00f3n de siempre. El fr\u00edo de primera hora de la ma\u00f1ana se le meti\u00f3 en los huesos y en el alma. Tres a\u00f1os desde que todo empez\u00f3. Tres a\u00f1os de muertes y p\u00e9rdidas, \u00bfacabar\u00edan por fin? Envuelta en sus cavilaciones, m\u00e1s tarde que de costumbre, lleg\u00f3 a la esquina donde se encontraba el hospital de sangre en el que hab\u00eda prestado sus servicios durante aquella larga guerra. All\u00ed hab\u00eda visto morir a tanta gente, y pensar que hab\u00eda sido para nada&#8230; De pronto, de una puerta lateral que casi no se usaba, sali\u00f3 un brazo que la agarr\u00f3 con fuerza y la oblig\u00f3 a meterse  dentro. Antes de gritar lo mir\u00f3 fijamente, y comprendi\u00f3 que era el enfermero jefe vestido de falangista. No le dio tiempo a reaccionar, ni a preguntar, s\u00f3lo le escuch\u00f3 decir: \u00abhuye Carmen, huye, vete a casa, quema tus credenciales, las fotos, las cartas, quema los libros, y desaparece. No vuelvas al hospital, todas tus compa\u00f1eras han sido detenidas hace unos minutos, y tienen tus datos y tu direcci\u00f3n.Todas est\u00e1is en el lote. No puedo decirte m\u00e1s. Vete, corre\u00bb<br \/>\nLa empuj\u00f3 hacia fuera y cerr\u00f3 la puerta. Como una aut\u00f3mata ech\u00f3 a correr hacia otra calle, no pod\u00eda pensar, no pod\u00eda respirar, no pod\u00eda comprender. S\u00f3lo correr, llegar a casa, proteger a los suyos.Ten\u00eda miedo, y no pod\u00eda reflexionar con claridad, llegar a casa, llegar a casa, que no me paren, que no me pregunten, que no me reconozcan. Cuando lleg\u00f3 al portal subi\u00f3 las escaleras de dos en dos mientras su coraz\u00f3n luchaba por sal\u00edrsele del pecho. Abri\u00f3 la puerta, cerr\u00f3 tras ella, se apoy\u00f3 en la pared mientras las l\u00e1grimas corr\u00edan por su rostro y se abraz\u00f3 a su madre mientras, en la radio, se escuchaba: \u00abespa\u00f1oles todos, ha estallado la paz\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abDe todas las historias de la historia la m\u00e1s triste, sin duda, es la de Espa\u00f1a&#8230;\u00bb J.Gil de Biedma Con una mano apartando apenas la cortina, Carmen miraba la calle con una profunda sensaci\u00f3n de abatimiento. Deb\u00eda estar contenta, o al menos tranquila, aliviada si acaso: la guerra hab\u00eda terminado, los hombres volver\u00edan a casa, &hellip; <a href=\"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/?p=373\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abUna historia&#8230;\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-373","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/373","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=373"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/373\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=373"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=373"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.enredandopalabras.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=373"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}