Pedro Garfias llegó a México desde Inglaterra a bordo del «Sinaia». Casi dos mil españoles embarcan rumbo al exilio, dejando todo atrás. En su largo viaje el poeta escribe estos versos:
Qué hilo tan fino, qué delgado junco
-de acero fiel- nos une y nos separa
con España presente en el recuerdo,
con México presente en la esperanza.
Repite el mar sus cóncavos azules,
repite el cielo sus tranquilas aguas
y entre el cielo y el mar ensayan vuelos
de análoga ambición, nuestras miradas.
España que perdimos, no nos pierdas;
guárdanos en tu frente derrumbada,
conserva a tu costado el hueco vivo
de nuestra ausencia amarga
que un día volveremos, más veloces,
sobre la densa y poderosa espalda
de este mar, con los brazos ondeantes
y el latido del mar en la garganta.(…)
En el mismo barco viaja también Juan Rejano, con el dolor por equipaje y un puñado de versos:
Nube, viento, será para el olvido…
Esta sangre no cabe ya en el mundo
ya no cabe en prisiones ni en olvidos,
ni en las falsas efigies vacilantes.
Ambos murieron en México (« Si muero en tierras extrañas/ lejos de donde nací / ¿Quién tendrá piedad de mí? «).
Poetas del exilio, del éxodo y el llanto, ni de aquí ni de allí, siempre entre la nostalgia y la derrota. ¿Rescataremos alguna vez todos vuestros nombres del olvido y recuperaremos así nuestra memoria literaria?
Cuentan en internet que el 5 de noviembre de 1939, a bordo del Massilia, llegaron intelectuales españoles a Argentina y que esta noticia apareció al dÃa siguiente en el diario Noticias Gráficas: «Las medidas adoptadas contra el grupo de intelectuales y artistas españoles son de un rigorismo que sólo tratándose de peligrosos confinados se hubieran aceptado…. Un marinero nos informó que los españoles refugiados tenÃan orden de que nadie se aproximara a ellos y menos que se asomaran por los ojos de buey. Es lamentable lo que ha ocurrido. No sabemos ni nos interesa saber quién ha dado la orden terminante de que ese grupo de gente que representa de modos distintos a la cultura y el cerebro de España permanezca en la sombrÃa situación de los delincuentes incomunicados»
«En el Massilia iban muchos artistas, escritores y periodistas españoles. Con ellos viajaban numerosos refugiados judìos polacos e italianos. Juntos compartìan la tercera clase en condiciones deplorables de hacinamiento y promiscuidad. El viaje fue largo. Ver por última vez las costas españolas fue muy triste, pero era la libertad. El grupo se integró maravillosamente, no se conocìan de antes ni tenìan en definitiva nada en comùn, salvo la guerra. Todos sintieron un profundo odio hacia la tripulaciòn francesa que los trataba mal, y que tanto odiaban a los rojos como a los judìos. Fueron horribles las peripecias vividas a bordo ante la amenaza constante de los submarinos nazis».
Y ahora además pesa sobre ellos la losa del olvido…
MagnÃfico, como siempre, sigue asÃ.
Pedro Garfias, el gran olvidado, sino fuera por esa cancion de Victor Manuel «Asturias» y porque sus versos, no entraban en aquello que una cancion de Ismael Serrano, titula como pactos de silencio. Su voz exiliada, vuelve.
Un Abrazo Marisa.
El exilio spañol es un agujero negro que pocosw conocen. Se mete en una una etiqueta inmigrates, exiliados y fugitivos. El exilio no se hizo por hambre, se hizo por miedo a la venganza y a la represalia, por miedo a perder la vida y la libertad…Si mis abuelos hubieran podido huir mejor vida hubieran tenido, por lo menos mi abuelo no hubiera dejado entre rejas su juventud, su salud y su talento. Se les llamó cobardes y antipatriotas. Ellos que lo dejaron todo y nunca pudieron recuperar nada de lo que dejaron atrás. El exilio y la represión diezmaron a España de sus mejores mentes: poetas, filósofos, artistas, sindicalistas, polÃtico, novelistas, dramaturgos, periodistas, cientÃficos, maestros. En fin… Un paÃs de exilio, cárcel y cuneta, Tres elecciones para los que apoyaron el proyecto republicano.
Sà Edu, grandes desconocidos. Nadie, excepto cÃrculos muy pequeños, conoce la obra de estos poetas y novelistas epañoles que tanto pasaron y que pagaron tan cara su lealtad a la república, y a lo que consideraban su opción ideológica personal. Los iremos rescatando, porque en eso consiste la recuperación de la memoria histórica y literaria: en restituir a cada uno lo que le fue negado: en este caso su lugar en la historia de nuestra literatura. Un abrazo
Pedro Garfias se quedó fuera de la foto del 27 y además marchó al exilio: dos razones para que haya sido (coo otros) tan injustamente olvidado. Para colmo, no pudo regresar: olvido sobre olvido. Asà que me alegro enormemente de que entradas como esta mantengan viva las palabras de un gran poeta.
Es verdad Octavio, fue doblemente ninguneado. Me gusta traer a poetas que creo merecen ser leÃdos y disfrutados por diferentes razones. Un abrazo.
Pues no lo sabÃa, acabo de saberlo ahora y me parece injusto.
Marisa, gracias por el poema, la información y la memoria.
Y AUGURI!!!
y bacci,
si es que todavÃa no he aterrizado, ando de vuelos.
Besos,
Marta
Bienvenida viajera… Espero que todo fuera genial. Me encanta verte de nuevo por aquà y sentir tu voz amiga. Aquà seguiremos, rescatando del olvido nombres e historias. Besos enormes en todos los idiomas.
…Y después, durante años, otra riada de gente se fue marchando -fue huyendo- del hambre, de las enfermedades, de aquella miseria espantosa impuesta por el Régimen. Porque la guerra no terminó en el 39, siguió y siguió, inagotable en su crueldad. Gentes que buscaban, además de trabajo, libertad para pensar y hablar, la vida más diáfana lejos de aquella diaria derrota. Una parte de mi familia es ahora argentina, viven bien, pero las pasaron canutas porque ni ellos ni sus predecesores intelectuales y polÃticos lo tuvieron nada fácil. Pero nada es fácil en la vida. La vida es un arduo camino que, a cada recodo, en cada recta, tanto si sube como si baja nos prueba en resistencia y voluntad. Y se pierde, claro que se pierde en gran medida cuando tienes que abandonar lo que amas. Mi tÃo Ãngel, un niño de diez años cuando estalló la guerra y de 25 cuando embarcó ‘para las Américas’, cada vez que volvÃa a visitarnos solÃa comentar que se sentÃa mermado, como roto, incompleto en todo caso. Todo lo que hizo en otras tierras él debió hacerlo en la suya, con su familia y sus ideas.
Que la memoria recuperada sirva para paliar la ausencia de tantos hombres y mujeres despojados.
Claro que sà Mertxe, que sus nombres no se los lleve el olvido, ni se borren de la historia sus tristezas y penurias, que son también parte de lo que ahora somos…Aunque muchos prefieran olvidar.
El único consuelo que queda después de leer estos versos, es saber que México no es una tierra tan extraña. Y lo mejor de todo, es que presonas como tú rescatan a poetas como ellos de ese olvido.
Un placer encontrar aquà a tantos exiliados, y poder darles cobijo.
Un beso Marisa.
México fue un lugar que les acogió con gran generosidad, y Argentina, y Cuba, y casi toda Hispanoamérica les hizo, gracias a la magia del idioma común, sentirse menos lejos y más amparados en aquel desamparo.
Ya sabes Carmen, yo en mi empeño de que sus nombres no caigan en el olvido…
Un placer y una alegrÃa saberte aquÃ, entre memorias propias y ajenas. Besos enormes
Claro que están vivos, Marisa, claro que lo están. Y crecen cada dÃa más en la memoria de todos nosotros ¿no lo notas? Gracias por iluminar esos recuerdos. Besos.
Sà eso creo yo también. Cuando escucho a otros que dicen que no entienden lo de la memoria, porque total aquello ya pasó y los muertos son irrecuperables, entonces pienso en la palabra poética dormida, y en cómo Machado y todos los que nos dejaron su palabra, viven para siempre. Yo seguiré ahà rescatandoles del olvido al que ahora quieren condenarlos.
Un enorme beso y gracias por tu presencia amiga que tanto agradezco.
De todo, una de las cosas más positivas fue la generosidad de México. Muchos, muchÃsimos catalanes, famosos y desconocidos, encontraron allà refugio. En «Los detectives salvajes» Bolaño hace un agridulce y divertido retrato de éstos y de sus descendientes.
Gracias una vez más, Marisa, por tu incansable trabajo para evitar el olvido.
Un enorme beso.
Ay Bel, a veces dudo… No quiero repetirme pero no quiero callar, me niego a pasar página, a condenarles al olvido ( la condena más cruel). Estoy cansada porque tengo una absurda tendencia a pensar que no podré con todo. Luego me reafirmo y pienso que, mientras haya quien muestre un poco de interés seguirá mereciendo la pena (un sólo hombre justo, una sóla palabra amiga, un sólo comentario de ánimo bastará para «sanarme»)Tu presencia amiga y la de los que llegan aquà asiduamente me da fuerzas para no tirar la toalla y decir «aquà me quedo». Un abrazo amiga del alma, y gracias por todo…
Gracias por descubrirme estos versos.
«con España presente en el recuerdo,
con México presente en la esperanza.»
Simplemente sublime,
un abrazo.
Me alegra haberlo hecho. Creo que esos versos tan hermosos nos unen con aquella generación perdida y desgarrada. Gracias Ãlvaro por venir y compartir estos retazos de nuestra memoria literaria.Un abrazo
Marisa, querida, todos tenemos derecho a sentirnos cansados y a descansar… y tú más que nadie, con esta tarea que te has propuesto. Nosotros estaremos aquà esperándote siempre.
Un grandÃsimo abrazo.
Una belleza de letras: «con España presente en el recuerdo,
con México presente en la esperanza».
Sólo las personas que conocen la palabra Agradecimiento saben que la memoria no conoce la palabra Olvido.
Y tú eres una de ellas.
Yo le tengo un cariño especial a España. Mucho. Soy del Puerto de Veracruz y ahà llegaron muchos de tus paisanos. Mi primera amiguita, hija de exiliada, la tuve a mis cinco años (no soy tan anciana, ja) y desde ahà empezó mi afecto por tu tierra. Algún dÃa la conoceré.
Mucho por recordar y mucho por aprender en tu casa.
Mis abrazos.
Lo sé Bel, lo sé. Pero siempre que decido descansar me bulle una idea y no puedo parar. El desánimo tiene más que ver con mi forma de afrontar las cosas en ciertos momentos que con el cansancio. Me gusta saber que estás ahà y puedo contar contigo. Un abrazo enorme
Graciela, gracias por compartir ese bello recuerdo tuyo. La literatura tiende puentes y espero que pronto los cruces y vengas a vernos…Un abrazo muy grande
Aunque son conocidas las circunstancias, me alegra que recuerdes aquà a esos dos poetas olvidados.
Enhorabuena por tu blog.
Bruno, bienvenido. Gracias por participar en este rincón donde intento enredar palabras y compartir recuerdos propios y ajenos. Un abrazo.
Desde luego los poemas que has puesto son bellÃsimos y de una gran hondura en el dolor. El lomo del mar… qué imagen tan hermosa y, al mismo tiempo, qué evocaciòn del animal con toda su irracionalidad a cuestas. Animales como los hombres cuando pierden todo sentido de la justicia y matan sin piedad. Un abrazo, querida amiga.
Isabel qué razón tienes cuando dices que los hombres llevan a veces su irracionalidad a cuestas. Esa triste historia se repite una y otra vez:guerras, venganzas, pérdidas, derrotas, horror…Me alegra mucho verte por aquÃ. Un fortÃsimo abrazo