De utopías.

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Podemos dudar sobre lo que queremos, sobre lo que nos gustaría que pasara, pero no podemos permitirnos el lujo de no tener claro lo que no queremos, lo que no podemos permitir que pase. Las ideologías son cambiantes e inestables como los propios hombres que las crean y las alimentan. Pero las ideas, los conceptos, no son tan mutables y nos permiten reconocernos en momentos de caos y desconcierto: LIBERTAD, JUSTICIA, RESPETO, IGUALDAD de derechos básicos, SOLIDARIDAD, EMPATÍA, EQUIDAD en las oportunidades, AMOR al prójimo… Para algunos son sólo palabrería, demagogia,para mí son los cimientos de una civilización que se precie de considerarse «civilizada», y son los principios que me configuran en mi relación con la sociedad y con el mundo que me ha tocado vivir.
El derecho a la vida, pero sobre todo a una vida digna, a la libertad de ideas, de movimiento y de palabra, no es algo para tomarse a la ligera. Matices puede haber muchos, pero sin unas mínimas premisas que invoquen los derechos básicos nada se podrá conseguir.
No se puede vivir sin ideas, son los pilares sobre los que construir el pensamiento, forman parte del legado histórico, nos ayudan a analizar el pasado, a comprender el presente y a proyectar un futuro. La evolución humana, las indudables mejoras de las que tenemos la suerte de disfrutar una parte de la humanidad, se dieron gracias al empuje y al coraje de aquellos que , un día, tuvieron un sueño, una idea, una ilusión, y decidieron empujar para que ocurriese.
No podemos permanecer al margen de lo que ocurre, y sólo ocurre aquello que se sueña como cierto y posible, por mucho que a algunos les parezca descabellado y a otros improcedente. Los que ejercen el poder y cometen injusticias siguen haciéndolo si no encuentran un muro que les frene. Si dejamos que piensen por nosotros, que actúen por nosotros, que caminen por nosotros, que elijan por nosotros, acabaremos no sabiendo quiénes somos , impulsando cada día el engranaje de una forma de vida y de un sistema que nunca elegimos y que tiene muchos, muchos aspectos que mejorar..
No formar parte de un dogma religioso o político no quiere decir que uno sea amoral o apolítico. Algunos se movieron y se mueven por el interes propio y el progreso individual;otros prefirieron y prefieren el bien común y el progreso de toda una comunidad.Para algunos lo que importa es acumular riqueza y poder; para otros lo verdaderamente importante y gratificante es compartir esa riqueza y evitar la acumulación de poder. Para algunos la pobreza y la ignorancia son males necesarios; para otros injusticias insoportables. Para algunos vale con paliar la miseria en situaciones concretas; otros ponen su afán en erradicarla. Algunos no hacen nada porque no creen que haya que hacerlo; otros no hacen nada porque han perdido la fe o la esperanza;otros se dejan hacer; y algunos, se dejan la piel y la palabra por cambiar aquello que no funciona.
El abolicionismo, los derechos humanos, las ocho horas laborales, la asistencia médica y la escuela pública, la libertad religiosa, el sufragio universal… Todo esto fueron utopías, sueños imposibles. Menos mal que, algunos ( aun a riesgo de su propia vida y de su libertad), no se rindieron ante la adversidad, y siguieron defendiendo la utopía…

8 opiniones en “De utopías.”

  1. Te diré algo, que tal vez tu ya sepas y que tal vez ya sepan, o no, los que vienen aquí: eres maravillosa.Por dentro y por fuera, la verdad. Tu verbo perfecto, directo, sencillo y bien seleccionado. Las imágenes y su tratamiento inmejorables. Pero claro es que este blog es como tú:elegante, bello, sereno, acogedor, comprometido, rezumando humanidad por los cuatro costados, heterogéneo y heterodoxo. Lo que se quedan sin probar los que no te conocen en persona es tu risa de pájaro, tu ternura, tu simpatía arrolladora, tu capacidad de sacar lo mejor de los demás ( en este caso de tus alumnos y compañeros), tu implicación, tu tenacidad y tu belleza, esa que con los años ha ganado en presencia.
    Y no te digo más porque quien tu ya sabes se va a poner celosa y no es cuestión de comparar, pero al César lo que es del César…
    (perdona por no comentarte cuando te leo, pero esta vez vale por muchas, :))

  2. «Cómo voy a creer / dijo el fulano
    que el mundo se quedó sin utopías…»

    Utopías, MARIO BENEDETTI

    Yo necesito creer en las utopías, sin ellas mi vida, la vida, carecería de sentido.

    Un beso

    PS: Es un placer leerte.

  3. Totalmente de acuerdo, aunque a veces flaqueen las fuerzas y suframos desilusiones porque las cosas no salgan como queremos, como en estas elecciones, por ejemplo, no hay que rendirse.
    Un abrazo inmenso, Marisa.

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