La risa

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Hoy escucho la risa de mis hijos dibujando palomas y mariposas locas a la orilla del mar. La vida, sin la risa, es una larga y triste sucesión de minutos, un vestido ya viejo, apolillado y gris, durmiendo en un ropero de olvidos y amarguras.
La risa es el termómetro que mide la alegría, nos cura del dolor y la desesperanza, y nos distancia de la afectación. La risa es patrimonio del pensamiento libre, de los que miran siempre sin miedo a la tristeza, y se encaran con ella. La risa nos eleva a las alturas nos pone alas, y nos permite volar por encima de todos los prejuicios, de todas las vanidades, de todos los convencionalismos. La risa es un bálsamo y hacer reír, un don maravilloso.
La risa nos aleja de los dogmatismos y desbarata las rígidas estructuras de aquellos pensamientos unilaterales y encorsetados. Desnuda la realidad de sus ropajes y la pone delante de sus propias miserias. Si somos capaces de reirnos de nosotros mismos y aceptar nuestras contradicciones con una dosis importante de buen humor , ya nada nos afectará del mismo modo. La risa es un arma poderosa, y eso siempre lo han sabido los que detentaban el poder, y por eso no hay nada que les desbarate más ni les ponga más nerviosos a los tiranos de cualquier pelaje, que la risa que puedan provocar en sus adversarios.
Defendamos la risa, la alegría, y no la confundamos con un estado de perenne estulticia o de absurda inmadurez.
Hoy reivindico la risa necesaria, esa que nos cura las heridas y nos vuelve más humanos y más humildes.

10 opiniones en “La risa”

  1. Cuánta razón, otra vez, Marisa. Reírse de todo es un ejercicio saludable, y reírnos de nosostros mismos, más aún. La vida ya tiene su miga como para que desaprovechemos este maravilloso contrapunto que es la risa.
    Besos y sonrisas para ti en este domingo helado.

  2. Me sumo. Creo que es uno de los actos que nos identifican como seres humanos. También el llanto.

    Pero, la risa habla de hacerse cargo de tus propios estados de ánimo. De no depender de lo externo.

    Me sumo, me sumo, jeje…

    Besos y risas.

  3. Este texto lo excribí este verano, en la playa.Pero ahora creo que me siento identificada con él, porque hay situaciones tan absurdas y surrealistas que lo mejor, como dice mi prójimo, es partirse de risa y mirar desde las alturas del humor y no dejarse vencer por el desánimo o la rabia.
    Es como lo que hacía Valle Inclán o el propio Cervantes , a su manera: someter una situación al espejo deformante(aunque a veces no hace ni falta espejo) y toda la tensión se diluye. Todos somos marionetas grotescas moviéndonos bajo los hilos de nuestra fatuidad mientras la belleza y el misterio de la vida continúa ajeno a nuestra estulticia:).Besos a los dos.

  4. ¿Reivindicar la risa? Creía que era como el aire, la sangre… Alguien que no disfruta de la risa acaba siendo un muerto en vida.
    Risas propias, ajenas y, a ser posible, compartidas.
    Una larga y contagiosa para ti.

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