Historias del corazón.

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Cada acontecimiento deja una huella en nuestro corazón que poco o nada tiene que ver con la duración, sino más bien con la intensidad de lo vivido. Hay episodios que, aun siendo muy breves, permanecen inalterables en nuestro recuerdo.
Son las historias del corazón, esas que nos hacen ser quienes somos, que nos marcan para siempre y que se empeñan en regresar a nuestra memoria con una palabra, con un olor, con una imagen o con una canción…

27 opiniones en “Historias del corazón.”

  1. Gran verdad. Hay hechos del pasado, a veces muy remotos y en apariencia insignificantes, que se nos quedan grabados y vuelven a nuestra memoria ante cualquier estímulo: palabras, voces, paisajes, lecturas, fotografías, quién sabe qué. Y allí nos reconocemos en lo que fuimos, en lo que nos forjó, todo tamizado ya por el paso del tiempo, tan sabio, que a veces -sólo a veces- se apiada y nos regala inolvidables momentos del pasado.
    Un abrazo, amiga.

  2. Es curioso, ayer mismo por la noche reflexionaba en mi blog sobre lo que significaba para Pessoa el peso de sentir, y cómo las palabras las teñimos de sentimientos. No había pensado que también sucede con los olores, las imágenes y las canciones. Un abrazo.

  3. Sí, la brevedad de una escena, a veces ni siquiera escena, sólo una voz, un eco de voz, se acama en esa llanura que todo lo recoge y atesora, y ya será para siempre esa impronta. Cómo somos, ¿verdad?, cualquier acorde de la vida nos penetra y nos marca…

  4. Sí, Marisa, es así, hay historias que nunca se olvidan. De entre ellas, centrémonos en las positivas, en esas que nos marcaron para bien. Y de las negativas, busquemos aquellas que nos hicieron mejorar, que de todo se aprende.
    Historias del corazón. ¿Qué si no eso son nuestros blogs?
    Un beso.

  5. Querida Marisa, cada acontecimiento nos marca, por pequeño o grande que sea. La memoria tiene pequeñas tretas para recordar, momentos que están ahí, unos duelen como el primer día, otros callados.
    Recuerdos que duermen a quizás solo están soñolientos.
    (Tengo una entrada preparada con el tema de los Recuerdos, me apasionan, dices bien, un perfume, una canción…)

    Marisa, qué haríamos sin esas historias, qué seríamos…

    ¿Qué haría yo sin ti?. ¿Sin poder leerte?.

    Un besazo

  6. Mi querida amiga, ¿y qué haría yo sin tus generosas lecturas, sin tu ánimo y tu apoyo? Sigamos recordando y ejerciendo la memoria para que la belleza vuelva a ser como fue en nuestro recuerdo. besos

  7. Hola Marisa, que pequeño puede ser un beso, que gran huella puede dejar, que momentaneo quizas sea una mirada, que impacto tal vez deje en el recuerdo y que decir de un verso reducido, cuanta sensacion hace al corazon. Desde luego si algo deja huellas en los ojos y su continuacion en el alma, son tus palabras.
    Un Beso.

  8. Esos instantes o momentos constituyen los auténticos días rojos de nuestro calendario anual. No las fechas festivas que nos fijan los preceptos de ésta o aquella iglesia.

    Un beso.

  9. «Cada acontecimiento deja una huella en nuestro corazón que poco o nada tiene que ver con la duración, sino más bien con la intensidad de lo vivido».

    Así es, yo tengo recuerdos que cosas breves, que han sido y son inolvidables, siguen allí, a veces incordiando, otras aliviándome.
    No importa la duración, tienes razó, Marisa, es la intensidad lo que hace que se archive para siempre en el campo de las emociones y la memoria.

    Ayyyyyyy, me has hecho pensar y repensar.

    Besos,

    Marta

  10. Ay Marta es verdad que la intensidad marca la dferencia. Sin intensidad la vivencia no deja la misma huella.
    No te preocupes por las letras que no aparecen.A mí siempre me falta alguna…Es la voracidad de los teclados, je, je.Besos corazón.

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