En torno a la poesía (I)

Para Bécquer el poeta tiene, nada más y nada menos, que la ardua tarea de dominar la técnica y el ingenio, y sólo domándolos habrá poesía.
La POESÍA, cuando transmite, llega al lector y lo emociona, o lo arrebata, o desordena su conciencia.
Todo acto comunicativo implica una finalidad, una intención: convencer, expresar sentimientos, transmitir una idea, apelar al lector, rogar, aseverar, negar, exhortar, pedir, rogar, insistir,incluso hacer apología o defender una ética o un valor universal como la justicia, la libertad, la utopía o la solidaridad. Si la forma adoptada ayuda a la intención previa, éste puede dar por conseguida su ya mencionada finalidad.
Todo poema, como tipología textual, como entramado o tejido de palabras con sentido propio y unitario, cerrado en sí mismo pero abierto a los demás, necesita cumplir una serie de propiedades como el ritmo, la cadencia y un uso especial de la lengua. Pero los recursos escogidos por el poeta para conseguir dar forma a su “honda palpitación del espíritu” son muy variados, y todos respetables y válidos. Así el estilo de cada autor vendrá dado, entre otras cosas, por la elección personal de esos recursos; el tratamiento del tema (irónico, emotivo, exaltado, distante…); el enfoque pragmático, que puede ir desde la primera persona propia, ajena o generalizada de un poema egótico (“Yo soy aquel que ayer no más decía“)pasando por el tú invocado , imposible o universal del poema apelativo (“Te recuerdo como eras en el último otoño“) hasta el uso de la tercera persona neutra para representar un cuadro, una estampa o una escena (“Era una tarde destartalada y mustia“); y, por último,vendrá dado también por la selección de un vocabulario que lo caracterice y le permita dar forma a las ideas, sentimientos o percepciones que quiere comunicar a los que le leen.
El lenguaje poético, al igual que el musical o el pictórico, es fuertemente connotativo y sugerente, haciendo que el texto poético se mueva en el terreno de la subjetividad y dificultando su clasificación y su valoración objetiva. Aun así cumple una serie de propiedades que le distinguen de los demás textos, y que un lector motivado y capaz de dejarse llevar al mundo de la evocación puede comprobar. Entre ellas podemos destacar la potenciación de la expresividad y la emotividad, la aparición de “temas” o asuntos relacionados bien con la intimidad del poeta o con su visión particular de la realidad o la irrealidad que le rodea,una adecuación entre la forma y la intención poética y la existencia de cierta opacidad lingüistica que en nada tiene que , obligatoriamente, implicar dificultad, erudición o vacuidad, sino una redundancia y una polisemia que ayuden a potenciar su valor sugerente y evocador.
La riqueza y la variedad de estilos y formas poéticas, de tendencias de manifestaciones y de temas, tienen que ver con la necesidad de cada poeta de poner de manifiesto su mundo poético, su resultado, su búsqueda, sus obsesiones, sus intenciones…
Todo cabe en un verso, y si a mí como lectora me entusiasma Benedetti, y me emociono con Gamoneda, y aprendo de Ángel González, y me río con Quevedo, y lloró con Miguel Hernández, y me enaltezco con Alberti, y reflexiono con Machado, y me divierto con Huidobro, y me comprometo con Celaya, y me dejo llevar por Aleixandre, y vuelo con Juan Ramón, y desciendo con Vallejo, y tiemblo con Lorca, no es porque no tenga criterio, sino porque aplico el criterio de la diversidad y la empatía, y obtengo de cada uno lo que me ofrece y me puede aportar. Entrar en el juego de las descalificaciones le hace flaco favor a la poesía. Ella está por encima, vuela libre, es aire, tierra, fuego, armonía, caos… y nos susurra al oido, o nos grita, o nos increpa, porque puede permitirse el lujo de hacerlo.
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Este texto está basado (que no copiado íntegramente) en la ponencia que realicé en marzo en el Centro de formación de profesores de la Comunidad de Madrid, y cuyo título era El texto poético y la creatividad literaria en el aula.

16 opiniones en “En torno a la poesía (I)”

  1. Poesia eres tu…y asi es, poesia a mi entender, es aquello que hace y da belleza…un beso en un anden, un abrazo de encuentro, una nube viajante del cielo…y luego esta el poeta que lo recoge en una pluma y lo hace palabra. Quien quiera encarcelar a la poesia en un sillon de academia, se equivoca, la poesia es cultura popular y los poetas vientos del pueblo.
    Un Abrazo Marisa.
    PD: Ponencia de mucho aporte para el alma.

  2. Marisa, yo no sé mucho de esto, pero creo que lo has dicho todo y muy bien. Supongo que hay para todos los gustos, para los puristas, para los exégetas especializados, para los exégetas al uso, para los que les gusta que la métrica y la rima vayan juntos, para los que les da igual con tal de que el poema mueva el corazón, para quienes prefieren sacar a los versos del corsé de las reglas clásicas…

    No sé, a mí siempre me ha gustado la poesía, y dentro de ella, unas veces me gusta por una cosa y otras por otra. Y dentro de la obra de cada poeta hay poemas que llegan al alma y otros que es difícil digerirlos, pero el alma de cada uno es libre de apreciar según sus gustos y el corazón y la razón de cada cual también.

    Yo siempre repito esta frase de León Felipe (poeta con el que empatizo muuuuuucho): “La poesía se apoya en la biografía y de la leche agria se hace el requesón”. Creo que las mejores poesías se le escapan al poeta, a la vez que su dolor, por entre sus heridas (las del cuerpo y las del alma).

    Yo tuve un profesor de Lengua y Literatura, que era admirador de Machado (yo también admiro a Machado), que repetía una y otra vez que la poesía de Bécquer no era más que suspirillos (supongo que despué de leer la misma afirmación hecha por Núñez de Arce). Yo no lograba entenderlo muy bien porque me parecía una lírica con mucho sentimiento, y como siempre he ido contra corriente me lié a hacerle trabajos sobre la poesía de Gustavo Adolfo Bécquer. Quiero decir con ello, que la poesía, dejando a una parte el correcto manejo de las reglas clásicas, no es mejor o peor, pues vista y analizada con los ojos del lector toma naturaleza propia, que va más allá de las reglas, de la vestimenta, y se adentra en el sentimiento del que lee…es lo que tú dices Marisa, la poesía (y todo) depende de la empatía entre el sentir del poeta y el sentir del lector, y aunque se trata de una empatía supuesta y no resuelta, pues puede ser que lo que quería transmitir el poeta no sea lo que interpreta el lector, es suficiente para, a través de lo que cree el lector, anudar el corazón de quien escribe con el de quien lee…y creo que de eso se trata…de transmitir emociones, porque la poesía más que información debe transmitir emociones. Creo que la poesía debe penetrar en el corazón para que permanezca, porque si sólo pasa por la razón se olvida pronto.

    ¿Sabes?, me ha encantado tu entrada. ¡Cuánto sabes Marisa! y ¡qué bien lo transmites!

    Besos.

  3. Marisa, al ver ahora todo lo que he escrito creo que me he extendido demasiado, perdón. Ya sabes que dicen que la ignorancia es atrevida y creo que esta vez mi ignorancia se pasó de atrevida hasta llegar a temeraria.

    Perdón.

    Un abrazo.

  4. Gracias Edu, es que una no quiere ir de pedante por la vida pero también me harto de que parezca que no sé de lo que hablo y que todo el mundo desprestigie por el mero hecho de sentirse superior…No creo en las castas poéticas la poesía es libre.Besos

  5. Gracias Miguel Ángel, tú sí que vales… Como poeta, como amigo, como ser humano excepcional. Quería dejar mi opinión , ya que algo sé de poesía, en estos tiempos de desprestigio de autores que aportaron tanto a la historia de la literatura por mucho que algunos desde sus torres y sus devaneos intenten ningunearlos. La riqueza literaria la da la diversidad.
    Un besote guapo

  6. Impersonem, tú no eres ignorante ni mucho menos…Mi trabajo consiste en enseñar literatura y sé que la poesía es un mundo mágico y subjetivo en el que no vale todo pero sí aquello que llega al corazón y se instala en la memoria sentimental del lector.
    Muchas gracias por participar en este pequeño debate, y sobre todo por estar aquí.Un abrazo enorme

  7. ¡¡biba la livertad!!
    Ya sabes qué opino sobre la literatura y, en especial, de la poesía: Una búsqueda constante, un juego sin fin, revolver el estómago ajeno para que se rían conmigo o me odien. En fin.
    Un besazo Marisa; ¡¡qué grande eres!!
    (Después de leer esto, me halagan aún más tus comentarios.).

  8. Me cito, aun a riesgo de parecer lo que juro que no soy, ya que el año pasado dije algo así sobre la poesía: “¿Qué mano de seda nos acaricia los sentidos mientras leemos ‘luz, ‘azul’, ‘mar’, ‘amor’, ‘dolor’…?” Pues eso es para mí la poesía, una mano de seda… incluso cuando se pone contundente y, como muy bien dices, “desordena la conciencia”.

    Gracias, Marisa, ha sido todo un regalo para una promiscua como yo de la poesía.

  9. Gracias guapa.Hoy he tenido que leer una tontería como un piano sobre el tema y es que una, que intenta como tú no citarse, ya está harta de tonterías, la verdad. un beso guapetona.

  10. Marisa:
    Yo que, como sabes, soy un principiante en esto de hilvanar versos, buscar poéticas formas de expresión, intentar respetar las reglas, aunque lo consiga tan solo en una mínima parte (llevo en este menester algo más de dos años) considero que lo que acabo de leer es una lección magistral, que me guardo para leer en más de una ocasión con el fin de aprender y tratar de acercarme a tus teorias en la medida de mis posibilidades. Gracias.
    Un beso.

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