La puerta (II)


«A todos los que, con sus risas y sus palabras, me han anclado al presente y a la certeza»

Llevaba mucho tiempo llamando a aquella puerta que nadie abría. Tanto, que ni siquiera se había percatado de que dentro no había luz, ni atisbo alguno de vida. Las ventanas permanecían cerradas y el polvo del olvido lo cubría todo. Se sentía huérfana, abandonada, perdida. Acurrucada en aquella puerta , empeñada en aferrarse a las ruinas de un pasado irrecuperable, se dejó envolver por la ceguera y , durante un tiempo, no fue capaz de ver que, frente a ella, una casa nueva, invadida por la luz, las risas y la vida, abría las ventanas para que ella mirase.
Por fin un día abrió los ojos. En medio de la espesa niebla que la envolvía, pudo vislumbrar una luz que se abría paso a duras penas para llegar a ella y acariciar su piel dormida. Consiguió acostumbrar sus ojos ciegos a aquella luz, y, poco a poco, fue dibujando los contornos de una puerta entreabierta por la que se colaba un resplandor dorado.
Se acercó lentamente y, a medida que se adentraba en el umbral, pudo sentir todo aquello a lo que, sin saberlo, había renunciado por su obcecación: la cálida presencia de las cosas presentes; el aliento tenue de la vida que late; el acogedor abrazo de la certeza.

20 opiniones en “La puerta (II)”

  1. Fiorella nos conocemos más de lo que pensamos…No hace falta el tiempo, basta con la intensidad de lo que uno intuye o aprecia en el otro.A veces se conecta y no sabemos por qué
    ( o tal vez sí lo sabemos)
    Otro fuerte abrazo para ti

  2. Hola Marisa, decia el subcomandante Marcos, nosotros nacimos de la noche, en ella vivimos, pero la luz es esperanza para los nuestros…que esa luz sea el faro de tus palabras.
    Un Abrazo.

  3. Marisa, mi Marisa:
    Precioso texto.

    «Empeñada en aferrarse a las ruinas de un pasado irrecuperable»
    Marisa:
    -Porqué, no engañar a la tristeza y sonreir, vivir…-

    Un abrazo dulce, dulce.

  4. Mi queridísima amiga…He llamado a tantas puertas equivocadas, he cometido tantos errores, me he quedado a esperar donde no era bienvenida, y olvidé la puerta que merecía la pena franquear:más humilde, más pequeña, pero mía al fin y al cabo.
    gracias por estar ahí.besos

  5. Lo cierto es que me aferro a eso, porque si no… en fin, que uno acaba cansándose de pedir peras a los olmos en muchos aspectos de la vida, así que cambiaré el menú y a potra cosa.besos querido amigo

  6. Todos nos hemos empeñado alguna vez en tratar de esperar a que una puerta se abra sin percatarnos en todas las que ya están abiertas y nos esperan a nosotros. Es lo que pasa con la tristeza, que consigue cubrir de oscuridad al corazón y trata de ganar el pulso a la esperanza, que no es más que una vela finita que solo alumbra cuando queremos creer en ella. No dejes de mirarla porque siempre estará ahí. Un beso.

  7. La luz es difusa a veces, las sombras muestran deformadas las cosas, pero no dudes, avanza:
    «Se retrocede con seguridad
    pero se avanza a tientas
    uno adelanta manos como un ciego…»
    «…a tientas hasta que una noche
    se queda uno sin cómplices ni tacto
    y a ciegas otra vez y para siempre
    se introduce en un túnel o destino
    que no se sabe dónde acaba.»
    (robado y amputado de M. Benedetti)
    Cuando llegue la noche, mira atrás y verás que tú
    no has estado sóla …

  8. Todos los pasos que damos nos aportan algo positivo, de todos aprendemos, bien en el instante o bien depués cuando analizamos dónde estamos, por dónde hemos llegado y cuáles han sido las vicisitudes del camino. En nuestro camino a veces damos pasos equivocados y a veces tomamos caminos que tenenemos que volver a desandar, pero eso también nos enseña muchas cosas. No sé quién decía que «un preocupado es alguien que ha cometido un error y no es capaz de convertirlo en experiencia», y esa es la cuestión, mientras convirtamos nuestros errores en experiencia no habremos perdido tanto tiempo como pueda parecernos, habremos aprendido algunas cosas…y Marisa…¡nunca es tarde para disfrutar del SOL!…

    Tu texto es magnífico, y demuestra que todos tus pasos han servido para llevarte a esta consciencia que atesoras y que yo admiro.

    Besos.

  9. Aquello de «si lloras por no ver el sol las lágrimas te impedirán ver las estrellas» suena a cursilería adolescente, pero encierra una gran verdad.
    Un beso, Marisa. Una alegría volver a leerte.

  10. Mega, qué alegría verte por este otro rincón (ya van dos alegrías 🙂 ) saber apreciar en eso reside la receta de la satisfacción en muchos sentidos.besos guapa.

  11. Lo sé Impersonem…Mis errores por desgracia son repetitivos.confiar en todo el mundo, darme sin reservas, ser excesivamente cariñosa, no saber decir adiós, ser impaciente.Pero aunque no escarmiento voy comprendiendo el mundo, que no es poco.Un abrazo enorme amigo mío

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