Mujeres en la memoria

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Hace más de setenta años un grupo de mujeres valientes y luchadoras fundaron en Valencia la Federación Nacional de Mujeres Libres. Mi abuela, Carmen Martín Gago, fue una de aquellas mujeres anónimas que formaron parte de un innovador proyecto que, por sus ideas avanzadas, no fue suficientemente comprendido en aquella España de los años 30. Mujeres como Lucía Sánchez Saornil, Mercedes Comaposada, Consuelo Berges, Suceso Portales, Conchita Liaño o Lola Iturbe se lanzaron a defender en aquellos tiempos convulsos, los derechos básicos que debía tener toda mujer.
Hace ahora setenta años (en marzo de 1939) aquellas mujeres pagaron muy cara su «osadía»: exilio, cárcel, expropiación de sus bienes, pérdida de sus empleos e inhabilitación para ejercerlos…Todo en el mejor de los casos.
Las veces que mi abuela rompía su silencio, al que le habían obligado tantos años de represión, siempre era para hablarme con vehemencia y emoción de su experiencia en Mujeres Libres. A pesar de haber sido diezmadas, dispersadas, silenciadas y olvidadas, sus ideas siguen vigentes. Sólo hay que asomarse a algunos de sus escritos, para comprobar cuánto les debemos cuando disfrutamos de cosas tan obvias como la libertad sexual, la libertad de opinión, el derecho a la enseñanza y el acceso a la cultura o al mundo laboral.Siempre me pareció que eran increíblemente avanzadas aquellas mujeres dispuestas a reivindicar su papel en la sociedad, la igualdad real. Me parece estar escuchando las conversaciones que mantuve hace años con mi abuela: » Queríamos emanciparnos, liberarnos, adquirir plena conciencia de nuestra condición. Ser dignas, útiles, cultas…No queríamos depender de los hombres, sino ir junto a ellos, codo a codo. Caminando sin complejos, sin sumisión, sin miedo. Queríamos decidir sobre nuestras vidas: decidir en el amor, decidir en el trabajo, decidir en la política, decidir en la maternidad…”
Mujeres como Pilar Molina Beneyto o Marta Ackelsberg han hecho una estupenda labor de estudio y recuperación de la memoria histórica de estas mujeres, pero a mí me gustaría rendirlas un pequeño homenaje literario, y rescatarlas así del olvido al que las condenaron setenta años de historia.
Si algo aprendí de mi abuela es que nunca debemos renunciar a la utopía. Sus sueños de un mundo mejor y más justo en el que las mujeres recuperáramos el lugar que siempre debimos tener, son el testigo entregado, la antorcha de luz que debemos tomar las mujeres de este nuevo siglo. Nosotras, las nietas de aquellas mujeres libres, pertenecemos a una estirpe de mujeres luchadoras que, aun diezmadas, vencidas y amordazadas, supieron sembrar en nosotras la semilla de sus ideales, y sus enseñanzas han conseguido germinar, tímidamente, a través del tiempo y la memoria. Aún queda mucho por hacer,sobre todo en algunos países, pero las conquistas conseguidas no deben ser silenciadas y ninguneadas en la larga historia de la lucha social de la mujer. En agradecimiento y como homenaje a todas ellas, seguiremos adelante. Porque otro mundo es posible, para las que ya no están, para las que todavía estamos y para las que un día estarán.

(Prólogo al libro La memoria herida, ed. Bubok)

23 opiniones en “Mujeres en la memoria”

  1. Es un prodigio de emoción este homenaje. Siempre que te leo aquí, Marisa, siento eso, una enorme emoción, pero también rabia, rabia por lo que pudo ser y no fue, por toda esa inteligencia y sensibilidad como la de tu abuela, como la de tantas mujeres (y hombres) aplastadas.
    Un beso, querida.

  2. marisa, suscribo y me adhiero a todo lo que dices en este texto, pero permíteme destacar dos frases que me han saltado a los ojos y han hecho saltar mi corazón: «… la igualdad real»,»No queriamos depender de los hombres, sino ir junto a ellos, codo a codo». La dignidad de sus pretensiones es indiscutible e incontestable. Ya es hora de que sean realidad en todo el mundo… y convivamos mujeres y hombres, hombres y mujeres, «juntos, codo con codo, en igualdad real».

    Besos.

  3. Es la hora ideologica de aquellas mujeres o aquellas otras trece, trece rosas o la Union de Muchachas de la JSU o la voz minera de Dolores Ibarruri, la elegancia politica de Vitoria Kent o el atrevimiento de Lina Odena, por ellas, por todos, Viva el dia de la Mujer trabajadora!
    Un Saludo.

  4. Un abrazo muy especial en este día.
    La Historia de la Humanidad no se olvidará de mujeres como tu abuela.
    Sólo hace falta que la Historia sea escrita con el corazón, que aún no lo ha sido.

    Un beso.

  5. La mujer es la máquina más perfecta del universo y, tarde o temprano, conseguirá el lugar que le corresponde en la sociedad. Como madre, como trabajadora, como intelectual. Como le dé la gana. Que ya está bien, ya está bien…

    Marisa, hermosa mía, como mujer te doy las gracias por este magnífico homenaje.

  6. Miguel Angel, yo , como tú, sí lo creo necesario. Respeto que haya quien considere que no lo es, pero yo sé bien cuánto costó lo que hoy disfrutamos con naturalidad, y no creo que debamos olvidar a quienes se lo debemos, al menos en parte. Un beso muy grande.

  7. Marta, hay tanta hipocresía entre las propias mujeres y tanto desconocimiento. A mí me enseñaron que somos seres humanos, con los mismos derechos, las mismas ilusiones y las mismas aspiraciones. También leí mucho y escuché los testimonios directos de mujeres que lo vivieron en primera persona. No fue un camino fácil.Durante décadas no hubo derechos(ni abrir una cuenta se podía)sólo represión moral.El machismo se esgrimía desde las propias mujeres.Cada vez que leo los principios de la sección femenina se me ponen los pelos como escarpias.tenía que haberlo subido…»La mujer no debe agotar a su marido con sus tonterías»»La mujer debe tenerlo todo a punto para su marido»»La mujer debe cumplir con sus deberes conyugales cuando sea requerida» Vamos el mundo ideal…para ciertos especímenes masculinos. Hemos avanzado pero no debemos olvidar que muchas mujeres dieron el primer paso, el más difícil, el de decir basta.Un beso guapa

  8. Es eo Bel: la pena de lo que pudo ser y no fue. Siempre que hablaba con mi abuela o con sus amigas me quedaba alucinada…¡eran más modernas que mi madre!Mi madre decía una señorita tiene que…Y mi abuela decía»ser ella misma, y estudiar, y elegir y no depender de nadie» Era increíble ver la convicción de aquellas abuelas que nos decían que un hombre es un compañero, no una cuenta corriente.Que los hijos se deben desear y tener por expreso deseo, que la sexualidad y el cuerpo no son pecado pero sí había que tener una enorme responsabilidad. Que no había límites para los sueños y que no éramos inferiores, ni teníamos que callar cuando ellos hablaban, y podíamos dar nuestra opinión. Mi abuela enseñó a mi padre a guisar, y a coser y a ayudar en las tareas de la casa. No le resultó fácil pero plantó la semilla.
    Gracias Bel, por venir a compartir conmigo estos recuerdos y esta memoria. Un beso preciosa.

  9. Querida Marisa: Gracias a mujeres como tu abuela disfrutamos de unas libertades por ellas, soñadas, luchadas.
    Queda mucho camino por recorrer aunque no lo parezca.
    Ellas nos abrieron el camino con su tenacidad su empeño, nosotras tenemos la obligación de continuarlo.

    Un beso.

  10. Impersonem, es posible. Yo me he criado en un ambiente, más o menos de igualdad real.No fue fácilpero yo siempre vi hacer las mismas tareas repartidas y nunca se me dijo que tenía que hacer o no hacer algo por ser mujer, sino por que era más o menos correcto. Juntos, iguales con nuestras diferencias, sin recelos. Gracias a los hombres que hacéis que esto sea una realidad cada día sin necesidad de nada especial, sólo de vivir congruentemente.

  11. Edu lo importante es que un día sea sólo el recuerdo de lo aquella lucha significó, y no haya que reivindicar nada porque todas las mujeres somos tratadas con respeto en todo el mundo.Mientras se cometan abusos de autoridad y se pisotee a cualquier ser humano por el simple hecho de ser mujer y no hombre, no habrá mucho celebrar. Yo todavía escucho cosas como:la mujer debería estar cuidando a sus hijos, o la mujer no está capacitada, o esto no es tarea para una mujer. En fin. Hay mujeres y hombres con todo tipo de capacitaciones. Dejemos que ellos las elijan libremente.
    Un beso Edu.

  12. Pepe, esa es mi intención. Para pasar página hay que leer primero lo que está escrito y escuchar las voces que no se oyeron en su momento. Creo que la voz firme y moderna, nada demagógica sino deseosa de cambio y dignidad, de esas mujeres debería volver a escucharse, y valorarse y reflexionar sobre ella. Nosotras ya no sabemos lo que es luchar para poder estudiar, para poder salir sola, para emanciparse de sus padres, para amar sin necesidad de casarse, para elegir con quién crear una familia, a qué te querías dedicar. Hemos olvidado que no podíamos respirar, ni ejercer una vocación sin el consentimiento del padre o el marido y que había lugares y cargos vetados a las mujeres. ¿Sin ellas, sin su lucha, sin sus escritos, sin su labor de alfabetización femenina y educación sexual, tendríamos lo que ahora tenemos? Yo creo que no. Creo que su semilla se plantó y ahora recogemos los frutos.
    Besos enormes amigo mío.

  13. Mi Maria Luisa, que casi se me escapa tu comentario…Tú sí que esres un ejemplo, como mi abuela: luchadora, animosa, fuerte, dispuesta a seguir y apoyar. Tú tu hija y tus nietas sois otar buena estirpe de grandes mujeres dispuestas a vivir a pleno pulmón con todos los derechos.¡qué bien te hubieras llevado con mi abuela!Besos .Te quiero.

  14. Mertxe, corazón…me gusta esa frase final «ya está bien» Eso es lo que les agradezco a aquella generación: que se plantaran y dijeran se acabó.Luego lo pagaron caro pero se sintieron, por un momento, dignas y libres.Yo lo sé bien.
    Gracias Mertxe, por estar aquí conmigo en este recuerdo, en este pequeño homenaje a mi abuela y sus «amigas» que es lo que eran para mí cuando era una niña y merendaba entre sus faldas.
    Un abrazo guapísima.

  15. Marisa, quiero aprovechar este momento para decirte (ahora me toca a mí) que ha sido una gran suerte encontrarte en mi camino. Y no sólo porque coincidamos ideológicamente en lo sustancial, no, no sólo por eso, es que no sé qué tienen a veces las letras que se escriben que son capaces de transmitir como suelen hacerlo los ojos en un cara a cara. Y las tuyas, guapa, no sabes lo que largan.

    Me siento muy afortunada, muy afortunada.

  16. Gracias mertxe, la suerte es mutua. Yo también creo que soy afortunada y que todo el mundo encuentra compañeros de viaje.Poder compartir contigo, leernos, comentar y sentirnos es todo un lujo y un regalo.
    Un abrazo enorme guapa.

  17. Gracias amigo, es un placer tenerte por aquí.Yo lo intento.la memoria es algo sentimental, no sólo histórico.Es nuestro pasado
    y es muy, muy importante conocer lo que se relegó. Un abrazo muy fuerte

  18. Querida Marisa, tu homenaje, los sentimientos a flor de piel, las vivencias, los recuerdos… Todo ese que fueron nuestras abuelas y que nuestras madres perdieron. Lo que aún falta por hacer. Lo que nos une.
    Tus palabras se me hacen mágicas. Gracias por invitarme a leerlas, por escribirlas, por sentirlas.
    Gracias, Marisa.

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