El árbol(II)


Ilustración de Ana C. Martín

El viento del otoño azotaba sin tregua las ramas del árbol. Por mucho que éste se empeñaba, nada podía contra la fuerza de aquel soplo que le despojaba cruelmente de su bello manto de hojas amarillentas. Le gustaba especialmente el abanico de colores que se mezclaban en su copa al llegar septiembre: del marrón al amarillo, pasando por el rojo, el ocre, el sepia y alguna pincelada tímida de un verde que se resistía a ceder su terreno. ¡Pero duraba tan poco aquella fiesta de colores otoñales!… El viento de octubre se había llevado una vez más su abrigo estival, y tan sólo una hoja conseguía sostenerse soportando aquel vaivén incesante.
¡Cuántas veces los vientos del otoño sacuden nuestras vidas empeñados en llevarse todo lo que quedó caduco, el equipaje que ya no nos sirve, el absurdo fardo de lo irrecuperable! Y nosotros, como la irreductible hoja del árbol , nos aferramos a lo que fuimos por miedo a lo que nos depara el largo invierno, sin ser capaces de confiar en el eterno ritual de renacimiento que nos regalará la primavera…

Enredando Historias.Antología de relatos breves.

2 opiniones en “El árbol(II)”

  1. Este otoño que dibujas me hace, si cabe, que me guste más todavía, con toda su tristeza, con toda su melancolía, estas hojas caducas, con sus bellas tonalidades, que se sacrifican y caen para dar paso a los nuevos brotes de la próxima primavera que estará aquí antes de que podamos darnos cuenta.
    Ojalá los vientos de noviembre sirvan para llevarse lejos, muy lejos, todo aquello que nos duela o nos haga infelices.
    De corazón te deseo todo lo mejor, te envío buenas vibraciones.
    Besos y abrazos, Marisa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.